¿Sabías que...
...el eremitorio de la Luz se encuentra en un lugar considerado mágico?

 

El eremitorio de Nuestra Señora de la Luz está ubicado en el Parque Regional El Valle y Carrascoy, y en el entorno de la ermita de San Antonio el Pobre, el santuario de Ntra. Sra. de la Fuensanta y el convento de Sta. Catalina del Monte. Es un enclave asociado desde tiempo inmemorial a manifestaciones religiosas relacionadas con el agua y las oquedades rocosas.

 

En 1429, el Concejo murciano concede al ermitaño Pedro Busquete el agua de la Fuensanta. La siguiente referencia que encontramos sobre los Hermanos de la Luz data de 1528, cuando de nuevo el Concejo entrega a los ermitaños una fuente e árboles para que en él hiciesen unas celdas e oratorio para celebrar culto divino, e por ser personas beneméritas de muy buena vida.

 

En 1693 el obispo Antonio de Molina promovió la fundación de un monasterio para reunir a estos ermitaños que vivían dispersos, pero será el obispo Luis Belluga y Moncada en 1705 el que establezca las Reglas y Constituciones que han de observar los ermitaños que debajo de la protección de San Antonio Abad moran en el Desierto de Nuestra Señora de la Luz, sito en la jurisdicción de Murcia.

 

Gracias a este reglamento sabemos que el número de hermanos debía ser doce, más un Hermano Mayor nombrado por el obispo. Los votos principales que marcan la vida cotidiana de esta comunidad son humildad, castidad y obediencia, a los que se sumaba la norma obligada de silencio. La austeridad está presente en todos los ámbitos de la vida del ermitaño: en la celda que habita y en su vestimenta.

 

Obra donada al Museo de la Ciudad por Antonio Martínez Mengual

 

La Luz. 1970

Antonio Martínez Mengual

Oleo/lienzo

73 x 92 cm

 


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