Pieza destacada
‘Retrato de Alfonso XII’, de Antonio Meseguer Alcaraz

Retrato de Alfonso XII’

Antonio Meseguer Alcaraz (1882)

Óleo sobre lienzo

2,20 x 1,44 m

 

‘Retrato de Alfonso XII’ es una obra de 1882 que debemos al pintor murciano Antonio Meseguer Alcaraz (1851-1914), pintada por encargo del Ayuntamiento de Murcia para decorar el Salón de Plenos. Pertenece a la colección artística municipal y fue ubicada en el Museo de la Ciudad en diciembre de 2023. Con este lienzo, el museo exhibe dos obras del mismo artista: la otra, depositada por la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia, es ‘Entrevista de Floridablanca con Carlos IV’, de 1875.

 

En este óleo sobre lienzo vemos al monarca con 25 años de edad, tan solo tres años antes de su muerte. Es un retrato frontal de cuerpo entero, situado en un interior palaciego. Su cabeza y su mirada están ligeramente giradas y se dirigen hacia fuera de la composición, no hacia quien lo observa. Viste de gala, con la cadena y el Toisón de Oro colgando de su cuello, la Gran Cruz laureada, la medalla de la orden de Alfonso XII y la banda de la orden de Carlos III. A su cintura se ciñen el fajín y el sable.

 

A la izquierda contemplamos, sobre una rica mesa y con un gran cortinaje como fondo, el cojín con la corona real y el cetro, y bajo la mesa, en la penumbra, asoma la garra del león con la bola. A la derecha del rey, vemos una silla donde se apoya un casco emplumado.

 

Se trata de un retrato clásico en lo formal y en lo compositivo, con el fondo en semipenumbra y la luz y la atención centradas en el personaje de Alfonso XII. El pintor sólo se permite introducir un detalle peculiar: hacer que el monarca oculte el pulgar de su mano derecha, que se ha llevado al vientre, por detrás de la banda, aprovechando con ello para usar el efecto de veladura, una leve transparencia que nos deja intuir dicho pulgar. Mientras, el brazo y la mano izquierda del rey caen de forma relajada.

 

Según recoge el diario La Paz de Murcia, en la sesión de la Corporación municipal del 20 de marzo de 1882 se leyó el informe que daba por recibida esta obra, el “magnifico retrato de S. M. el Rey hecho por D. Antonio Meseguer, que presidía ya ayer la sala de sesiones”. Además, “se acordó el pago de la cantidad convenida, así como que se le ponga mejor marco y se pague”. El periódico afirma también que “el trabajo del Sr. Meseguer fue elogiado por su propiedad y buenas condiciones de ejecución”.

 

En aquel momento, y desde un año antes, el alcalde de Murcia era Joaquín Casalduero Conte por mandato expreso de Alfonso XII, aunque casualmente dejaría el cargo tres días después de ser entregada la obra.

 

La riada de Santa Teresa y la visita del rey

 

Este cuadro está fechado en 1882, cuando Alfonso XII cumplía ya el séptimo año de su reinado, con lo que el encargo municipal puede guardar relación con la gratitud de Murcia al monarca tras su visita de octubre de 1879, con motivo de la terrible riada de Santa Teresa.

 

Tal y como relata la web regmurcia.com en el contenido dedicado a esta dramática página de la historia de Murcia, el 20 de octubre, sólo cinco días después de la riada, llegaba “el monarca don Alfonso XII a la estación de Alcantarilla, pues no se logró restablecer a tiempo la de Murcia, donde fue recibido por el Gobernador Civil, miembros de la Diputación Provincial, el Ayuntamiento de Murcia y demás representaciones militares y civiles que el protocolo exigía”.

 

“El rey hizo un minucioso recorrido por Murcia y Orihuela, deteniéndose a hablar con los afectados y siendo aclamado por miles de huertanos. El día 22, tras ser agasajado por el Ayuntamiento en una solemne recepción, fue despedido en la estación por una muchedumbre innumerable y clamorosa; las gentes lo apodaron ‘el padre de los pobres’”, termina el texto.

 

En el Archivo General se conserva el grabado "Alcantarilla - Uno de los episodios a que dio ocasión la presencia de S.M. entre los desgraciados habitantes de dicho pueblo", fechado el 22 de octubre de 1879 y publicado en el periódico ‘La Ilustración Española y Americana’ (Año XXIII, nº XLIII, págs 320-321).

 

 

Alfonso de Borbón y Borbón (Madrid, 1857-1885) fue rey de España con el nombre de Alfonso XII entre 1875 y 1885. Era hijo de la reina Isabel II de España y del rey Francisco de Asís de Borbón, y se le conoció como el apodo de ‘Pacificador’. Siendo un niño, tras la revolución de 1868, se exilió con su familia en Francia, y en 1870 su madre abdicó en él.

 

En diciembre de 1874 se produjo el pronunciamiento del General Martínez Campos y poco después se proclamó rey a Alfonso XII. El monarca entró en España por Barcelona en enero de 1875. En 1876 se elaboró una nueva Constitución, y en 1878 el rey contrajo matrimonio con su prima María Mercedes de Orleans, a pesar de la oposición de su madre Isabel II. Sin embargo, María Mercedes, de la que Alfonso estaba profundamente enamorado, murió cinco meses después.

 

Un mes más tarde de su visita a Murcia, en noviembre de 1879, Alfonso XII contrajo de nuevo matrimonio, esta vez con María Cristina de Habsburgo-Lorena, con quien tuvo tres hijos: la princesa Mercedes (1881), la infanta María Teresa (1883), y el hijo que le sucedería en el trono, Alfonso XIII, nacido seis meses después de la muerte de su padre.

 

Alfonso XII, que gozó de gran popularidad entre el pueblo, falleció aquejado de tuberculosis el 25 de noviembre de 1885 entre grandes muestras de dolor de sus súbditos.

 

Antonio Meseguer Alcaraz

 

Este artista nació en Murcia en 1851, y como muchos de sus contemporáneos, recibió su primera formación en la Real Sociedad Económica de Amigos del País de Murcia, institución que, según el profesor Germán Ramallo Asensio, “para entonces estaba dotada con un buen profesorado y medios”. Meseguer se convirtió en discípulo del pintor Federico Mauricio Ramos.

 

Desde muy pronto le fue reconocido el talento con diversos premios, como la Medalla de Cobre en la Exposición celebrada en Cartagena por su cuadro titulado ‘Un poeta tronado’, en 1871, o el galardón en los Juegos Florales de Murcia de 1875 por la obra ‘Entrevista de Floridablanca con Carlos IV’, que se conserva en el Museo de la Ciudad depositado por la Comunidad Autónoma de la Región de Murcia.

 

Pensionado por la Diputación Provincial, residió en París entre 1877 y 1881, donde acudió con frecuencia al taller de Meissonier. Y dicha estancia influyó en su estilo, lo que nos describe Juan Ramón Moreno Vera en su Tesis Doctoral ‘El retrato en el Fondo de Arte de la Región de Murcia: tipología y enseñanza’ (Universitat d’Alacant) del siguiente modo:

 

“El realismo amanerado del francés influyó en Meseguer, que se decantó por una pintura de casacón y galante, siguiendo los parámetros impuestos por la pintura de Fortuny tal y como comenta Gutiérrez García (2005). Este estilo un tanto frívolo de Antonio Meseguer, no se ve correspondido en su faceta de retratista. Como bien apunta Ramallo (1993) Meseguer se acerca más al estilo romántico a la hora de hacer sus retratos”.

 

El propio Ramallo Asensio explica que, en 1880, Meseguer “presentó un boceto, ahora desaparecido, para el concurso que se abrió a fin de elegir el que habría de pintarse en el Teatro Romea de la ciudad y que ganó Mauricio Ramos”, quien había sido su maestro.

 

De vuelta a Murcia tras su estancia parisina, realizó algunas pinturas decorativas, como ‘El tocador de Venus’, hoy perdida, que hizo para el techo de una estancia del Casino de Murcia.

 

En 1905 fue nombrado profesor en la Real Sociedad Económica de Amigos de País y también ocupó la plaza de restaurador del Museo Provincial de Bellas Artes. Como restaurador, fue elegido en 1910 para restaurar las pinturas techo del Teatro Romea (las de Antonio de la Torre e Inocencio Medina Vera, que habían sustituido a las de Federico Mauricio Ramos, destruidas por el fuego en 1899).

 

Como curiosidad, Germán Ramallo nos cuenta que “fue también miembro de la Sociedad Astronómica de Francia por haber realizado el estudio del eclipse de sol de 1900”.

 

“Tenía muy buena técnica y facilidad para pintar”, explica el profesor Ramallo, y “aunque cultivó todos los géneros, lo más conocido y valorado por sus coetáneos fue la ‘pintura de casacón’ y ‘galante’, género que dominaba, quizás por influencia de Meissonier”. “Fue también buen retratista, y de ello da fe la Galería de Retratos de ilustres murcianos que pintó para decorar el salón de actos del instituto de enseñanza media Alfonso X el Sabio”, concluye.

 

Antonio Meseguer Alcaraz falleció en Murcia en 1914.

 

Para acabar, reproducimos íntegramente el obituario que José Martínez Tornel dedicó al artista, amigo íntimo suyo, en la primera página de El Liberal de Murcia el 14 de agosto de 1914:

 

“Ayer tarde se verificó el entierro del laureado pintor murciano don Antonio Meseguer, todo un artista, que ha consumido su existencia y su inspiración luchando por la vida. Desde muy joven,

siendo casi un niño, empezó a pintar y a llamar la atenció por el buen gusto con que componía sus cuadritos de estudio, por la corrección de sus dihujos, por el parecido de sus retratos. Periodo romántico de su vida de artista, en que se conducía como un consagrado, soñando en su porvenir de triunfos y de bienestar”.

 

“Después fue pensionado a París por la Diputación Provincial y allí ensanchó sus conocimientos y llegó a conquistar cierto renombre en el mercado de cuadros. Pero, como a buen murciano, le tiraba la tierra amada y se vino a Murcia sin lograr la perfeccion que en aquel centro del arte hubiera podido alcanzar. Y aquí ha vivido toda su vida de artista, trabajando, trabajando sin descanso haciéndolo todo, cuadros originales, copiar, reproducciones, retratos, lo que se le presentaba, como un obrero que necesitaba trabajar todos los días”.

 

“Si este muchacho (lo ha sido toda su vida) hubiera podido descansar y trabajar a su gusto, a su despacio, con previo estudio de sus cuadros, con los modelos que hubiera necesitado, como trabajaría el rico pintor Villacis, hubiera alcanzado más fama y dejaría más labor digna de la posteridad. Así y todo, aun en medio de la angustia con que ha movido sus pinceles ante el lienzo, deja bastantes cuadros que le harán figurar honrosamente entre los buenos pintores murcianos. Este es el artista”.

 

“El hombre era la suma bondad. Un corazón generoso, de esos que no tienen bastante arena o cruz con sus cuitas y cargan con todas las de los que le rodean. Que se complacía en sacrificarse por el bien ajeno. Que no había tenido hijos en su feliz matrimonio y amaba como padre a todos sus afectos. Por eso tiene quienes le lloran como si fueran hijos suyos”.

 

“A mí, su muerte me ha afectado mucho, porque era mi nmigo desde que empezó su vida de artista, porque le he seguido paso a peso, en sus triunfos y en sus amarguras, y porque he visto lo poco afortunado que ha sido, a pesar de su laboriosidad, de su bondad y de su honradez. Para ayuda de su vejez, lo habíamos nombrado profesor de las clases de dibujo de la Real Academia, donde cada año cobraba algún mes que otro”.

 

“Dios habrá premiado su virtud mejor que nosotros hemos premiado su mérito. Descanse en paz en el abrazo de la tierra bendecida”.

 

 

Fuentes

 

‘Alcaldes de Murcia 1820/1885’, de José Cano Benavente.

 

‘El retrato en el Fondo de Arte de la Región de Murcia: tipología y enseñanza’, Tesis Doctoral de Juan Ramón Moreno Vera (Universitat d’Alacant).

 

Detalle del documento "Alcantarilla - Uno de los episodios a que dio ocasión la presencia de S.M. entre los desgraciados habitantes de dicho pueblo", en la web del Archivo General de la Región de Murcia.

 

Símbolos de la Monarquía Española’ en la web de la Casa Real.

 

Ficha de la obra ‘Alfonso XII’ de Alejandro Ferrant y Fischermans en la web del Museo del Prado.

 

La Riada de Santa Teresa (1879). Una tragedia en la Huerta de Murcia’, en la web regmurcia.com.

 

Biografía de Alfonso XII en la web de la Real Academia de la Historia.

 

Biografía de Antonio Meseguer Alcaraz en la web de la Real Academia de la Historia.

 

La Paz de Murcia, martes 21 de marzo de 1882, página 1. Fondos Digitalizados del Archivo de Murcia.

 

El Liberal de Murcia, viernes 14 de agosto de 1914, página 1. Fondos Digitalizados del Archivo de Murcia.


© 2014, Museo de la Ciudad Ayuntamiento de Murcia Nota legal · Política de privacidad