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'Los Auroros del Rincón'

'Los Auroros del Rincón'

Manuel Muñoz Barberán. 1970
Óleo sobre lienzo
220 x 180 cm

 

‘Los Auroros del Rincón’, pintado a finales de los años 60 por el artista lorquino Manuel Muñoz Barberán, se ha incorporado en 2022 a la exposición permanente del Museo de la Ciudad gracias a la cesión por parte del hijo del artista, Manuel Muñoz Clares.

 

La obra se ubica en la segunda planta del museo junto a la campana y el farol donados por la Campana de Auroros Nuestra Señora del Rosario, de Rincón de Seca, y la escultura alegórica de la Aurora, obra del escultor José Molera.

 

El artista plasmó ese momento de penumbra y de recogimiento: a pesar de representar un grupo numeroso, la multitud parece formar un único volumen sólido, recogido, apretado y concentrado en el canto. Lo hizo con pinceladas decididas y densas, de una paleta de color reducida y de tonos oscuros.

 

Muñoz Barberán retrató personajes reales cuya fisonomía se podría identificar en aquel momento, aunque ahora sólo ponemos nombre a uno de ellos: Antonio del Cerro Rosell, apodado 'Antonio el ciego', al que reconocemos por su peculiar manera de guíar el canto tocando la campana en alto sobre su hombro, y que formaba parte de la Campana de Javalí Nuevo. Tras él, vuela el estandarte del coro.

 

Después de recorrer la enorme tela, la mirada desciende finalmente a los dos cantores más jóvenes que simbolizan el futuro, el nuevo día que llega, el relevo en el coro: a uno de ellos, de espaldas, se le ha confiado el farol, mientras que al otro, de perfil, lo acaricia el reflejo luminoso de la aurora, que brilla en sus ojos y que enciende el rojo de su abrigo, la única nota colorista del cuadro.

 

La historia del cuadro

 

En los años 60, una vez comenzó a crecer su renombre y a consolidarse como uno de los mejores artistas murcianos del momento, Manuel Muñoz Barberán aspiraba a lograr una distinción en una de las exposiciones nacionales de Bellas Artes que se celebraban en Madrid. Por ese motivo, decidió realizar este cuadro plasmando una de las manifestaciones ancestrales de nuestra cultura: los Auroros.

 

Para llevarlo a cabo, el artista realizó apuntes de aquellos cantores de la huerta murciana que se mostraban en la ciudad con motivo de fiestas como la Navidad y la Semana Santa (en la Plaza de San Agustín realizó algún estudio de estos personajes), y concertó encuentros con las campanas a las que pudo acceder a través de sus amistades, en especial, a la de Manuel Muñoz Cortés, catedrático de la Universidad de Murcia que se preocupó por estudiar y recuperar esta tradición en un momento difícil.

 

Muñoz Cortés facilitó que el pintor visitase ocasionalmente a los hermanos de las campanas de Rincón de Seca y Javalí Nuevo, haciéndose una idea exacta de cuáles eran los elementos que definían a aquellas agrupaciones.

 

Lamentablemente, las exposiciones nacionales finalizaron en 1968. Aun así, el tema elegido para una gran composición le pareció tan sugerente al pintor lorquino, que se mantuvo vivo en su actividad como recreador de las más sobresalientes manifestaciones de la cultura murciana. El cuadro quedó en el estudio del artista y fue expuesto por primera vez en una exposición retrospectiva celebrada en San Esteban en 2006.

 

Tal y como nos cuenta su hijo, fue el propio Manuel Muñoz Barberán quien llamó a la obra 'Los Auroros del Rincón', no tanto en alusión a la campana de Rincón de Seca en concreto, pues se inspiró en muchos personajes diferentes, sino en referencia a una denominación toponímica muy común, popular y repetida en varios lugares de la huerta: "rincón". Igualmente, se le puede llamar simplemente 'Los Auroros'.

 

De las obras de Manuel Muñoz Barberán han subsistido una apreciable cantidad de bocetos que apuntan a su preocupación por esbozar y ajustar sus composiciones y por realizar dibujos parciales, sobre todo de figuras, para ajustarlas del modo más conveniente.

 

Para este cuadro de los Auroros, tal y como se ha referido anteriormente, Muñoz Barberán realizó estudios directos de cabezas, tipos y detalles que más tarde le ayudarían a componer cada una de las figuras que consideraba que debían cobrar protagonismo en la escena.

 

Puedes ver algunas imágenes de los bocetos de esta obra en la galería de imágenes de esta página.

 

Los auroros

 

Los cantos de los auroros de la Región de Murcia, conocidos como ‘La aurora murciana’, fueron declarados Bien de Interés Cultural en 2012. Se trata de una expresión musical de la cultura popular ligada a la figura de la Virgen María en sus diferentes advocaciones, en torno a las cuales, desde el siglo XVII, pero especialmente en los siglos XVIII y XIX, un grupo de fieles constituyen lo que se denomina campana o hermandad.

 

Los miembros de dichas hermandades, llamados auroros, entonan sus salves de alabanza a la Virgen con sus voces y con el único acompañamiento de una pequeña campana. Lo hacen en diferentes lugares de la huerta de Murcia, en el tiempo difuso entre el fin de la noche y la llegada de las primeras luces del día.

 

Las campanas de auroros son coros de carácter antifonal exclusivamente masculinos, aunque en algunos casos concretos por fin ya se han sumado mujeres. Uno de sus componentes, el que guía el canto, es quien hace sonar también la campana.

 

El artista

 

Manuel Muñoz Barberán (Lorca, 1921 – Murcia, 2007), pintor y escritor, es una de las grandes figuras de la cultura murciana del siglo XX. Autodidacta, amigo de escultores como José Planes y Juan González Moreno, y de algunos de los pintores más relevantes del momento como Molina Sánchez, Hernández Carpe, Medina Bardón, Almela Costa, Mariano Ballester o Luis Garay, Manuel Muñoz Barberán fue un artista de amplios registros y estilo definido.

 

Tuvo como norte estético la pintura figurativa dentro del postimpresionismo, y a la luz como aliada para modelar volúmenes, sugerir planos y dotar a sus creaciones de una particular atmósfera. Se especializó pronto en la obra mural religiosa pero también cultivó géneros como el paisaje urbano o el bodegón, en los que mostró la solidez de su dibujo, la pincelada densa y los volúmenes definidos por la luz.

 

Además, Muñoz Barberán, que cosechó numerosos premios como pintor, fue un estudioso de las tradiciones murcianas y publicó numerosos libros. También fue académico numerario de las academias de Alfonso X y Santa María de la Arrixaca, y Cronista Oficial de Murcia.

 

Presentación

 

La incorporación de esta obra a la exposición permanente del Museo de la Ciudad se celebró con un acto el viernes 28 de octubre de 2022 a las 20:30h. Para saber más en torno a qué consistió el evento, pincha en este enlace.

 

Además, el 26 de octubre, Manuel Muñoz Clares fue entrevistado en Onda Regional de Murcia para hablar de la obra y de su presentación. Para escucharlo, pincha en este enlace.


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